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Corrida de abono
PLAZA DE TOROS DE LAS ARENAS
BARCELONA
Tarde del domingo, 4 de junio del 2000
Corrida de toros
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Juan
Pedro Domecq, bravos y nobles, aunque justos de fuerza, Parladé
boyante y flojo el 1º, mansurrón y con peligro el 5º; 3º y de Hermanos
Sampedro, inutilizado durante la lidia.
Diestros:
Entrada:
Crónicas de la prensa:
El País.
El
País. PAU NADAL. ¡Los tres por
la puerta grande!
¡Los tres a hombros por la puerta grande! Quizás los más viejos del lugar
recordasen algo semejante. Esto era como el anti san Isidro. Y la verdad es que
algo de triunfalismo hubo, pero ¿para qué va a ponerse uno estrecho ante tanta
ilusión y tanto disfrute por parte de más de 10.000 espectadores, en una
ciudad como Barcelona, bautizada recientemente por un grupo muy minoritario como
ciudad antitaurina?
La corrida de los hierros de Juan Pedro Domecq dio facilidades para el éxito,
a pesar de su poca fuerza, porque tuvo boyantía, nobleza y viajes transmisores
de emoción, aunque alguno se apagase antes de tiempo. El garbanzo negro, castaño
en este caso, fue el quinto, con mucho que torear.
A Rivera Ordóñez se le vio entregadísimo y relajado ante su lote. A su
primero lo saludó a porta gayola, con tres largas, y aunque muleteó en
demasiados terrenos distintos y la flojedad del animal desluciese algo el
trasteo, amarró la primera oreja de la tarde gracias a una formidable estocada.
Al cuarto lo banderilleó brillantemente Curro Molina y Rivera tuvo momentos
notables al natural en los medios, aunque no redondease la faena. Su acierto
estoqueador llevó a sus manos otro trofeo.
José Tomás sigue con su buena racha en Barcelona. Dejó muy crudo a su
primero, el Juan Pedro al que se le dio la vuelta al ruedo un tanto alegremente,
y la faena tuvo quietud, empaque y dominio, sobre todo por el pitón izquierdo y
el detalle de entrar a matar con el toro perfectamente colocado después de una
serie de muletazos lucidos. En el quinto su muleteo tuvo gran mérito, porque la
res sólo se medio trababa dos muletazos seguidos. Se dejó dar una voltereta y
acabó desengañando al animal. Dos pinchazos y estocada, y a pesar de ello una
oreja.
El Juli, al haberse inutilizado su primero, sólo le dio un muletazo antes de
entrar a matar. Por eso y por el éxito ya conseguido por sus compañeros, salió
a comerse el mundo en el que cerraba la plaza. Porta gayola, Zapopinas (o
lo que sea), espectacular tercio de banderillas. El público a punto de caramelo
y el de Juan Pedro con gran tranco, aunque luego perdiera gas. La faena comenzó
prácticamente con el toreo al natural. Con el toro a menos, inteligente y suave
toreo a media altura. Fue a por las dos orejas al rematar el trasteo con
manoletinas de rodillas, consiguiéndolo a pesar de necesitar de un pinchazo
antes de la media estocada final. Después de la triunfal vuelta al ruedo de El
Juli, los tres diestros fueron paseados a hombros por el ruedo sin que ningún
espectador se moviese de sus asientos, siendo sacados de esta guisa por la
puerta grande. |
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