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Corrida de abono
PLAZA DE TOROS DE LAS ARENAS
BARCELONA
Tarde del domingo, 9 de julio del 2000
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de
Torrealta, bravos y nobles, excepto el 4º; el 5º fue indultado.
Diestros:
-
Espartaco,
aplausos y ovación.
-
Finito de Córdoba,
ovación y
dos orejas simbólicas.
-
El
Juli, oreja en los dos. Tanto él como el mayoral de Torrealta
salieron a hombros por la puerta grande.
Entrada: más de media entrada.
Crónicas de la prensa:
El País, El
Mundo.
El
País. PAU NADAL. 'Zafiro'
fue indultado
Ayer le cupo merecidamente tal honor a Zafiro, de la ganadería de
Torrealta, que recibió dos varas con fijeza y que en la muleta fue un toro
bravo, repetidor, noble, que se arrancaba con alegría de lejos y que aguantó
una cantidad inacabable de muletazos.
Finito lo cuajó de verdad e hizo una faena que será, seguramente, de las
mejores de su vida. Hondura, temple, largura y mano baja por ambos pitones, con
torería y gran profundidad, poniendo al público en pie. Cuando el muleteo tenía
su final lógico, el público comenzó a solicitar el indulto y el presidente,
Antonio Carrafa, se lo pensó mucho, porque no suele tomar decisiones a la
ligera, dando lugar a varias series más de muletazos, con el astado tan boyante
como al principio.
Finito, en su primero, no midió el castigo en varas e hizo un trasteo
aseado, pero con el toro muy agotado.
En cuanto a Espartaco, toreó con temple a su primero, especialmente por el
pitón derecho, pero perdió un posible trofeo por su desacierto con los aceros.
Garbanzo negro
En cuarto lugar le tocó el garbanzo negro de la corrida, manso y violento, y
el diestro no se cansó de estar en su cara, a pesar del riesgo que ello entrañaba.
El público le trató con gran cariño, agradeciéndole el esfuerzo realizado.
El Juli recibió a sus dos enemigos con sendas largas de rodillas y los
banderilleó con especial acierto en los terceros pares.
A su primero, que se aplomó pronto, acortando el viaje, lo muleteó con
especial lucimiento con la diestra. En el sexto, después del éxito de Finito y
Zafiro, salió a por todas, pero el animal, con gran tranco y nobleza,
era muy flojo, recibiendo sólo dos picotazos.
El Juli estuvo muy inteligente con la muleta y comenzó suave y pausado, no
pudiendo bajarle la mano en ningún momento. Como tantas veces, sacó el máximo
partido de lo que tenía delante y amarró la oreja gracias también a un
contundente y valeroso estoconazo.
El final, apoteósico. Habíamos vivido una jornada histórica: indulto en
una plaza de primera, faenón cumbre de Finito de Córdoba, la corrida
transmitida en directo por Canal +, y, al final, los triunfadores a hombros,
aunque ahí faltase el ganadero Borja Prado, que sonreía feliz desde una
barrera.
El Mundo. ÁLVAREZ
TABOADA. Recital
de José Tomás
José Tomás dio en la Monumental un auténtico recital de torero artista y
valiente hasta límites insospechados. Cortó cinco orejas, la primera a cambio
de un aparatoso revolcón pero las otras cuatro como premio, diríamos que hasta
escaso por dos faenas que solo él puede repetir, porque sólo él, hoy por hoy,
se pasa los toros más cerca y los lleva más largos templados.
Con el recuerdo aún fresco de la actuación de Finito de Córdoba ante
Zafiro, hace 8 días, los aficionados barceloneses se frotaban los ojos al
parecerles inverosímil la belleza y emoción de los trasteos realizados por
José Tomás, tanto a su segundo toro como al que lidió por cogida de Abellán.
Además de torear de forma exquisita tanto con el capote como con la muleta, el
diestro de Galapagar demostró que cuando se perfila para matar se arranca más
derecho que una vela. Y así se comprende que no precisara más que un espadazo
por toro.
Durante muchos pasajes de la actuación de Tomás, el público se puso en pie
para exteriorizar el júbilo que le embargaba. Ni que decir tiene que la salida
a hombros fue apoteósica.
Enrique Ponce, que encabezaba la terna, no tuvo su día. En el primero estuvo
de un vulgar indescriptible y el público exteriorizó su descontento. En el que
mató por la cogida de Abellán disimuló más la apatía y en el otro hizo una
faena de relativo interés, siendo lo mejor los pases en redondo y la media
estocada.
Abellán, que había sido muy aplaudido con el capote, tuvo la desgracia de
sufrir una escalofriante cogida al iniciar la faena. Tras recobrare el sentido,
fue trasladado a una clínica para una exploración radiológica. Pronóstico
reservado.
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