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Canal 4TV
Programa taurino Sol y sombra
Emisión: Jueves a las 00.30 horas. Redifusión: sábados a las 17
horas y domingos a las11.30 horas
Programación
de esta semana
Dirige: Carlos Martín Santoyo
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Corrida de abono
PLAZA DE TOROS DE EL PLANTÍO
BURGOS
Tarde del jueves, 29 de junio del 2000
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Antonio
Bañuelos, deslucidos, excepto el primero, manejable, y el tercero, que dio buen
juego.
Diestros:
Entrada: lleno.
Incidencias: de la Serna fue atendido en la
enfermería de contusión en la pierna izquierda, pendiente de estudio
radiológico.
Crónicas de la prensa:
ABC, Diario
de Burgos
ABC. SUÁREZ
GUANES. La Serna: oreja y lesión en su alternativa
Una gran expectación para la corrida del día grande de San Pedro.
Alternativa de Víctor de la Serna —hijo del inolvidable Vicente Zabala—,
que salió con ganas novilleriles para instrumentar dos largas cambiadas en el
tercio y sacarse, luego, el toro doctoral con casta y garra. La ceremonia fue
seria, como en tiempos pasados: simplemente, un apretón de manos de Joselito
con el ahijado. Sin abrazos, sin barroquismos, sin alharacas. Brindó el toro a
su banderillero Rafael Perea «Boni». El animal parecía quedarse remiso tras
la suerte de varas, pero se recuperó en la faena de muleta, a pesar de sufrir
una caída después de los primeros pases de rodillas del toricantano. Toda la
labor muleteril de Víctor tuvo arranque, ganas de ser, que es lo que hay que
pedir a un torero en estado de merecer, e ilusión. Pasó al toro con las dos
manos con oficio y técnica, se adornó con unas bernardinas y fue a por todas
en el trance final, y, así, ejecutó la suerte de matar como mandan los cánones.
Cayó el rival sin puntilla y se llevó una legítima oreja de un astado que se
quedó siempre en el centro de la suerte durante el trasteo.
Se fue con ganas Víctor de la Serna hacia chiqueros para recibir al sexto.
Salió conmocionado de la larga cambiada ejecutada porque su antagonista le pisó
en el embroque. Pasó a la enfermería, y Joselito se hizo cargo del bovino, por
la lesión de su ahijado. Fue una labor grisácea que no dijo absolutamente
nada.
Anteriormente, Joselito se había lucido en unas chicuelinas, instrumentadas
todas por un mismo lado. El astado no tenía mucha fuerza y Joselito tardó en
centrarse. Lo hizo al ejecutar unos naturales de porte en la mitad de la faena,
tras indecisiones anteriores. Alargó la labor, y ésta se volvió reiterativa y
reincidente y, finalmente, difuminada. Mató con acierto.
El cuarto cayó cuan largo era, después de haber recibido un lance de
Joselito y corretear por el ruedo. Se le intentó levantar, pero era imposible,
y fue apuntillado. No había lugar para que saliera el sobrero.
El Juli toreó francamente bien por verónicas y le salieron bordadas unas
gaoneras. Desigual con las banderillas. Inició la faena por bajo con torería,
sometió con la derecha con mando y coraje, y tardó algo en centrarse con la
zurda, para acabar consiguiéndolo. Se echó por los caminos espectaculares y su
hacer perdió, entonces, consistencia.
Al quinto lo banderilleó la cuadrilla pésimamente y un palo quedó prendido
en el brazuelo. El Juli hizo una faena aburrida, deslavazada y de
circunstancias.
Parte facultativo: Víctor de la Serna fue asistido de «traumatismo en el
tercio superior del muslo izquierdo. Tras estudio radiológico se prescribe
analgesia intramuscular, vendaje escayolado mediante venda algodonada y férula
posterior. Prohibición absoluta para apoyar la extremidad izquierda en el
suelo. Pronóstico reservado».
Diario de
Burgos. PEDRO AZOFRA. Lección
de cómo aburrir a un toro, al público y a sí mismo
La tarde de ayer es de las que se recuerdan como históricamente
negativas. Los dos primeros toros iban cayendo y doblando en diversos pasajes y
salió el tercero de nombre Algarrobo. Persiguió codicioso en banderillas, se
fue arriba y acudió con largura y fijeza a la muleta acometiendo y sin acusar
la entrega. El Juli lo lanceó a la verónica de salida y le hizo un quite por
gaoneras. En banderillas expuso y dio espectáculo encendiendo los tendidos
especialmente tras el tercer par.
Se dobló en repetidas ocasiones y el toro pedía más
fiesta. Se adornó el torero en su primer cite lejano con la derecha y provocó
lanzando la montera. No era necesario. Le ligó una serie y otra posterior que
abrochó con importante de pecho. Probó al natural y dio tres. El toro cuando
no se encontraba con la flámula miraba pidiendo guerra. Julián le dio otra
tanda de cuatro. Aumentaba la fijeza y la emoción. Le dio el torero otros dos
naturales, púsose de frente pero Algarrobo le iba comiendo la merienda. Le
ganaba la pelea. Y allí se acabó el toreo que el animalito pedía. Circulares
de frente, de espaldas, afarolado, atenciones a la galería, dos roblesinas y se
acabó lo que se daba.
El toro persiguió hasta los medios al matador tras el
primer pinchazo. Seguía mandando la bestia. Más pinchazos y trasera fea y con
desarme y huida. Nunca vi a El Juli tan agobiado y superado. El toro, salvo en
varas que como en toda la feria han sido de una hacia abajo, mereció la ovación.
Y si Juli ejerce de lo listo que es y curra un poco el descuido hasta lo indulta
y se evita entrar a matar. El Juli, causante de que se agotaran las localidades,
pegó un petardo de los que nadie espera de él. Como es inteligente se dio
cuenta. Estaba negro y no quiso banderillear al quinto. Lo hicieron sus
auxiliares mal y lo lidiaron peor. El chaval empezó sin ilusión y al natural,
molestado por el viento, no se acopló. Cómo sería el cante que la servil sinfónica
arrancó a tocar y hubo pitos. Salteó algunos naturales con dudas, recorrió
mucha plaza, paró en sol toreando por alto y se le veían ganas de terminar. No
sé si pararía en Burgos ni a cobrar. No acertó con la toledana y le pitaron.
José Arroyo, el torero de la calle Montesa, dio una
lección de cómo aburrir a un toro y al público. Fue en el que abrió plaza
que lo desarmó en los lances iniciales y le rasgó la capa en los siguientes.
Chicueleó sin relación y le dio a Encinero más de siete doblones para ir
pasando. Siguieron naturales tropezados, enganchados, con muleta retrasada,
perfilero, picotero, sin ligar y con tiempos muertos de preparación. No había
emoción, el toro se iba y tuvo que desarmar a José cuando intentó una pirueta
currando el descuido. Volvió al natural, el toro a irse, José a golpearse el
muslámen como sintiéndolo mucho pero recorriendo la plaza y más de lo mismo.
Un muermo. Recibió con larga de rodillas a un salinero salpicado que al «tomar
una curva» quedó inválido. Tuvo que torear el segundo del misacantano. Comenzó
dando derechazos sin ligar ni ceñirse. Al natural uno, tiempo, otro y más
tiempo. No adelanta la sarga, se quita en el embroque, es desarmado y pitado y
el maestro le da la bronca al toro. ¡ Tócatelos!
Para colmo hubo viento y siguió con un muleteo
afuncionariado de dolor. ¡ Quién le habrá llamado!, dijo Belmonte ante una
reaparición. Pero como se lo llevan tan fácil....
Víctor de la Serna tomó la alternativa con Palomo
Negro, marcado con el 11, de 450 kilos y capa negra. Lo recibió con dos largas
de rodillas, lo llevó decidido al peto y quitó por delantales. Le honra el
brindis a su banderillero El Boni que hace años le viene apoyando, ayudando y
enseñando. Comenzó de rodillas por alto y se fue a los medios. Arreció el
viento y el neomatador le ligó par de series por el derecho, sin más. Hubo
naturales cortitos y son ligar, más viento y el torero volvió por el derecho,
con viento, movido, remató con bernadinas, desplantándose de rodillas y
tirando los trastos a tierra. La estocada puede que sea la mejor de la feria
hasta el momento. Por ella y la voluntad mereció una oreja.
Se fue a recibir a portagayola al sexto hincándose de
hinojos con los areneros en el ruedo. Al salir Barraquero le dio un golpe en el
tercio del muslo izquierdo y se lo llevaron a la enfermería. Nada grave pero le
impidió seguir en la plaza.
Del toro se hizo cargo Joselito y así se negó a matar
el sobrero que ofrecía el empresario y que Juli lo hubiera matado a condición
de que le hubieran aumentado los honorarios. Así son las figuras del toreo que
cobran diez kilos y más.
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