|
|
|
Festejo 2º de abono
PLAZA DE TOROS DE JEREZ
Tarde del miércoles, 14 de mayo de 2003
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Bóhórquez
(de muy buen juego).
Caballeros:
Entrada: Dos tercios de entrada.
Crónicas de la prensa: ABC, Diario de Cádiz
ABC.
FERNANDO CARRASCO. Toros
en Jerez: Jerez: la maestría de Pablo Hermoso vuelve a cautivar
El rejoneo de alto nivel se aposentó
ayer en Jerez. Estuvo de la mano de los tres caballeros pero, sobre
todo, de un Hermoso de Mendoza que ya roza la perfección y el «más
difícil todavía» con las cabalgaduras.
Aconteció en su primero, segundo de la tarde, un magnífico ejemplar
de Fermín Bohórquez que sirvió para que, una vez más, Hermoso
formase un auténtico alboroto. Primero en el recibo, recortando en el
mismo platillo de la plaza. Luego, a dos pistas para posteriormente
quebrar, dejó las banderillas a una mano arriba y al estribo. Dos
banderillas saliendo de la cara con tres giros seguidos pusieron al público
en pie. También lo bordó en los cites en corto, templando con las
cortas y dejando un rejonazo fulminante.
Su segundo se paró demasiado pronto. Había que llegarle muy cerca
para poder clavar. Pero solventó la papeleta con magisterio y
sapiencia, de tal manera que como el rejón entró a la primera, cortó
otras dos orejas, quizá premio demasiado excesivo. Pero quede
constancia de la completísima tarde que ofreció.
Luis Domecq abrió plaza y volvió a evidenciar que, hoy por hoy, es
uno de los que realizan el rejoneo más clásico. Tuvo un primer toro
noble y repetidor y el jerezano, sin adornos ni alardes temerarios,
construyó una labor templada, centrada y medida, clavando siempre
arriba. Destacó el par a dos manos. Los aceros redujeron todo a una
oreja.
Lo mismo ante el cuarto, que no colaboró en demasía a pesar de su
nobleza. Pero Luis superó los contratiempos y a pesar de que el astado
le esperaba mucho, dejó constancia del alto nivel al que está su
rejoneo.
Andy Cartagena pechó con el lote más parado. Sin embargo, a su
primero le llegó siempre muy de cerca, provocando con las cabalgaduras
las embestidas. Arriesgó una enormidad y clavó con decisión y
entrega, sobresaliendo dos banderillas al «violín» en las que expuso
un mundo, lo mismo que en las cortas, citando por los adentros con
temeridad pasmosa. Mató a la primera y cortó las dos orejas.
Con mucho, el sexto fue el peor de la tarde. Un toro que no sólo
esperaba, sino que echaba la cara arriba en el momento del embroque.
Cartagena le puso casta y firmeza. Una pena que tuviese que pasar
demasiadas veces en falso por mor de su oponente. Luego, con el
descabello, estuvo hecho un auténtico pinchauvas.
Diario De Cádiz. FRANCISCO
ORGAMBIDES. Los tres jinetes y el ganadero, a
hombros
Tarde feliz en el coso de la calle Circo con
calor en la arena y en los tendidos y el público aplaudiendo a rabiar
la destreza, arte y torería de tres jinetes consumados y una buena
corrida de Bojórquez fiel a las condiciones de su encaste murubeño.
La corrida del Arte del Rejoneo en Jerez es máximo espectáculo. En
esta tierra se vive el caballo y se aprecia la lidia ecuestre en todos
sus detalles. Además hay jinetes que lo elevan a una categoría artística
y taurina mayúscula. La serena arrogancia y la torería de Luis Domecq,
siempre medido y lidiador; la audacia de Pablo Hermoso de Mendoza
encontrando siempre sitio en el embroque en los terrenos del toro y la
espectacularidad y vibración del desbordante Andy Cartagena, que
engancha al público.
Y si en la lidia a pie hay quien dice de algunos toreros que basta
verlos hacer el paseíllo o vestirse de luces, mucho más en los
preliminares de una corrida como la de ayer, en la que tres primera
figuras de la lidia ecuestre que caen más que bien a caballo, se lucen
en unos equinos que han sido adiestrados en la doma clásica, en la de
alta escuela y, por supuesto, en la campera.
Y hay que dejar por una vez sitio al llamado cariñosamente "noble
bruto. Nada menos que veintidós caballos trajeron ayer a Jerez los tres
jinetes. En su mayoría lusitanos, sangre predominante en la actualidad
en el rejoneo. Catorce eran de esta sangre y otro más cruzado con árabe.
Hubo dos caballos de las tres sangres -los dos de Luis Domecq- un árabe
que trajo Cartagena y un hispano árabe, también de Luis.
Ayer pudimos ver un caballo ruso, "Lince" de Luis Domecq, el
precioso bayo que sacó en banderillas y además en su cuadra Pablo
Hermoso trajo un Lipizano de Viena y Andy Cartagena también viajo con
uno de silla francés, alazano. Los aficionados al toro y al caballo, al
toreo en suma, disfrutaron y además en un cartel de tres toreros, que
no admite el criticado rejoneo en collera.
La verdad es que ayer se vio torear a caballo. Se vio a Luis Domecq
embarcar a su primero y lidiarlo en una faena justa de acuerdo con lo
que llevaba el toro dentro; se vio a un Hermoso de Mendoza en figura
histórica del rejoneo, aprovechando al máximo su lote y encontrando
toro por todas partes y los tendidos tomaron partido por la simpatía y
el arrebato de las heterodoxias de Andy Cartagena con sus toros, un
verdadero diablo a caballo.
Luis Domecq, muy ovacionado sobre Lince, en su primero al que le cortó
la oreja. Resucitó el viejo capeo a caballo peruano con un capotillo
parando a su segundo en una hermosa y añeja estampa. Muy torero con el
distraído cuarto, le cortó la oreja, destacando con un par a dos manos
excepcional.
Hermoso, impresionante. Estuvo sobrado, midiendo el castigo a sus toros
y espectacular con Fusilero a dos pistas. Las palmas por bulerías, que
sonaron para todos, sin duda tendrían un sentido especial para él.
Cortó las dos orejas a ley y puso al público a batir palmas con la
pirueta.
De nuevo sobresaliente en el quinto, templó con el caballo y toreó con
una monta soberbia en Labrit. Con Gayarre, a dos pistas, sencillamente
sensacional. Además mató certeramente y con rapidez y de nuevo
asomaron, desde el balconcillo que ocupaba Luis Silva, los dos pañuelo.
Además en este toro -bueno el toro- lidió sin el auxilio de los
banderilleros.
Cartagena le echó valor con dos pares al violín en esa conjunción de
quiebro o cambio a topa carnero con la ejecución de esa difícil
suerte. Fue otro de los toros buenos su primer murube y lo despenó de
un rejonazo.
No fue tan certero en el sexto, y precisó varios descabellos por lo que
fue silenciada su labor. Se había lastimado la mano al rejonear.
Pero ello no fue obstáculo para la apoteosis final con el ganadero
compartiendo el triunfo con tres jinetes de alta escuela y mejor condición
torera: Luis, Pablo y Andy. Que los repitan.
|
|