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Festejo 3º de abono
Plaza de toros de Jerez
Tarde del sábado, 16 de mayo 1998
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de José Luis Pereda,
desiguales de tipo y pitones, de buen juego, bajos de fuerza todos; 2º noble; 3º manso
con peligro; 5º descastado
Diestros:
- Jose Mari Manzanares: de grana y
oro, espadazo atravesado (oreja) ; estocada baja (oreja)
- Jesulín de Ubrique: de verde y oro,
estocada algo tendida (dos orejas) ; estocada (silencio
- Francisco Rivera Ordoñez: de cielo y
oro, media atravesada y descabello (palmas) ; dos pinchazos, estocada defectuosa y siete
descabellos (silencio)
Picador que destacó: -
Banderilleros que saludaron: Carmelo en
el segundo y Molina y Emilio Fernández en el quinto.
Presidente:
Incidencias: Manzanares y Jesulín salieron a hombros.
Entrada: Más de tres cuartos.
Tiempo: buena temperatura
Crónicas de la prensa: El
País, El Mundo
El País. LUIS DE LA VIÑA,
Jerez . Música para un pitón roto
Visto y oído: aquí, en Jerez, vale todo. Ocurrió en el último de la suelta. El toro
se partió el pitón izquierdo por la mazorca
y encima le tocaron la música en la faena de
muleta.
A partir de ahí ya me dirán ustedes. Vamos, para derrumbarse lo mismo que lo han
hecho la mayoría de los toros de José Luis Pereda. Ésta es la feria que muchos quieren
y si quieren conocerla que se vengan para acá.
Manzanares se ha encontrado a gusto toda la tarde. Entendió al primero, bajándole la
mano por naturales en un toreo de regusto.
En el otro, que tenía la fuerza justa para mantenerse de pie y encima se dio un porrazo
de salida en barrera de chiqueros, y al que sólo señaló un puyazo Barroso hijo, el
alicantino, que había brindado a Álvaro Domecq, lo toreó con oficio e inspiración,
gustándose a cada pase.
Todo se acabó y las palmas por bulerías sonaron porque estamos en feria.
Jesulín de Ubrique realizó una faena seria y templada al que tenía más calidad de embestir. Estuvo cerca, con sitio, pero se
esperaba más. Poco hay que añadir al segundo reservón
que rehusó pelea y que buscó las tablas.
Unas probaturas de Jesulín para estirarse y vámonos que nos vamos.
Con el inválido tercero de la tarde, derrengado de los cuartos traseros y manso por más señas, al que mantuvo el
presidente en el ruedo, Rivera sólo se limitó a sacarle algunos muletazos, el tiempo que
se mantuvo en pie.
Aquí sí que se mosqueó el respetable, que ya era hora. La corrida se acabó en el
quinto ya que el segundo de Rivera se partió el pitón al derrotar en un burladero y
Rivera quiso torearlo con el pitón presuntamente intacto.
La gente empezó a desfilar. Todos contentos. Mujeres, caballos, vino y alegría, mucha
alegría, y para la feria que mañana será otro día.
Así está montado el tinglado, mientras otros, sin embargo, suman billetes verdes que
qué bonitos son en la cuenta bancaria correspondiente.
Un dato curioso: Jesulín estaba anunciado el mismo día en Villadiego, según
descubrió el pastel El Diario de Cádiz, pero a través de un fax los organizadores
anunciaron al Ayuntamiento de la población que por mala interpretación de fechas el
diestro no podía actuar, quedando suspendida.
Todo el mundo tan pancho y Jesulín tomó las de Villadiego y se vino para Jerez.
No le eches las culpas al maestro Armero.
El Mundo. FERNANDO BERMEJO,
Jerez . Manzanares estrena su temporada saliendo a hombros en Jerez
José María Manzanares salió a morder. Que recibiera al cuarto de la tarde con una larga cambiada de rodillas no es una anécdota
más en un torero de este corte. Repleto de ganas y con el cariñoso respaldo del
público, logró salir a hombros en la primera corrida de toros que mataba esta temporada.
Manzanares se encontró en primer lugar a un ejemplar fundamentalmente noble de Pereda. Tras un puyazo, el toro, de 542
kilos, esperó en banderillas.
Manzanares salió a torear jaleado por el público. Los derrotes del toro cuando
concluía la embestida estropearon no
pocos muletazos. Los que salieron limpios tuvieron la hondura y el ritmo propios del
alicantino. Al final de la faena se relajó
más y se fue por la espada después de un extraordinario trincherazo dado con el alma. Más de
media estocada caída bastó para que el
animal rodara patas arriba.
En el siguiente toro, recibió el brindis
de Jesulín de Ubrique. Consciente de que el listón de cadencia estaba alto, Jesulín se
soltó en una faena templadísima, anunciada en un quite por verónicas. El astifino toro de Pereda se
entregó con raza y bondad.
Fue muy protestado el tercero por derrengado. Además, cuando vio la salida tras un
natural, se marchó rajado a las tablas. No tenía fuerzas y, al cabo, tampoco raza. Mala
suerte para Rivera Ordóñez.
Manzanares puso la tarde a un ritmo trepidante cuando se echó, rodillas en tierra, en
una singular larga cambiada. Sangre caliente
en el torero, que siguió con un racimo de lances a pies juntos abrochados hasta con tres
medias verónicas: dos relajadas muy
hermosas y otra abriendo el compás y enroscándose al toro atrás.
En el galleo hacia el caballo, el toro se
derrumbó y ya nunca se recuperó completamente.
El segundo de Jesulín se paró irremisiblemente y Rivera pinchó tras una aplaudida
faena al sexto, que se rompió de cuajo el pitón
izquierdo.
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