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Festejo 1º de abono
PLAZA DE
TOROS DE
SANLÚCAR DE
BARRAMEDA
“COSO DEL PINO”
Tarde del viernes, 3 de junio de 2005

FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Antonio
Gavira. Bien presentados y de juego variado. El 1º noble y justo de fuerzas, el 2º mirón y con transmisión, el 3º noblón aunque parado, el 4º complicado y sin humillar, el 5º se fue a menos y el 6º manso y orientado.
Pesos: 497, 502, 480, 534, 490 y 550 kg.
Diestros:
Incidencias: Juan José Padilla, sustituyó a David Fandila ‘El Fandi’ por no estar recuperado del grave percance sufrido en la pasada Feria del Corpus de Granada.
Banderillero que saludó: Carmelo García con los palos en el 1º,
de la cuadrilla de Jesulín de Ubrique; Soto en la brega del 2º, de la
cuadrilla de Juan José Padilla y Paco Peña en banderillas al 6º, de
la cuadrilla de Javier Conde.
Tiempo: tarde agradable con ligero viento.
Entrada:
casi lleno.
Crónicas de la prensa: PortalTaurino.com
  
Las imágenes del festejo
PortalTaurino.com.
EMILIO
TRIGO. Padilla Incombustible toda la tarde.
Blando y perdiendo las manos salió el primero de Gavira, un toro bien hecho aunque con demasiada romana. Además se pegó dos costaladas importantes en la lidia que acusó en el último tercio. Planteó Jesulín una faena llena de inteligencia. En las primeras tandas por la diestra le dio medias distancias,
aprovechando las pocas embestidas alegres del astado. Templó la dócil embestida y lo llevó muy largo y embebido en la franela hasta donde parecía imposible que llegara. Poco a poco, se fue apagando el toro y pasó a su toreo de siempre. Se pegó un gran arrimón aguantando miradas y parones al torear al natural. Estuvo entregado el de Ubrique en una faena muy completa y técnica, que de no pinchar en el primer encuentro hubiera logrado mayor recompensa.
El segundo de su lote, un cinqueño serio, remató en los burladeros y echó las manos por delante en el saludo capotero. El toro no humilló nunca siempre con la cara en las nubes en el último tercio. Ubrique se fajó con él, en una faena de valor y cercanías. Se puso los pitones en la barriga y el diestro ni se inmutó. Serio y con capacidad para resolver una papeleta con gran solvencia. Lo peor es que el usía de turno fue el único que no vio la disposición del torero y privó de salir a Jesulín por la Puerta Grande. Un robo en toda regla…en fin, quizás imitando a sus homónimos de Madrid.
Hasta cinco afarolados de rodilla para recibir al primero suyo y un ramillete de verónicas mirando al público. De esta forma se presentó Padilla en su ciudad de adopción. Fue todo entrega y ganas, que hizo que el respetable se pusiera en pie. Continuó Juan con un variado y vistoso tercio de banderillas, que culminó con un gran par al violín. El jerezano desplegó un toreo clásico con ligazón y mando. Siempre entregado y variado, ante un toro mirón y nada fácil. Siempre le puso la muleta delante, bajó la mano de lo lindo y todo tuvo gran emoción, aunque sobresalieron los naturales de mitad de faena. Actuación completísima de Juan José que encandiló a la bella plaza.
Nuevamente Padilla de hinojos para recibir al quinto y otra vez afarolados de rodilla…y otro lío con el capote. Compartió banderillas con Carmelo
García, torero local de la cuadrilla de Jesulín. Enardecieron al público que se rompieron las manos al tocar las palmas por bulerías… ¡Esto es Fiesta señores! Con la muleta en la diestra y en los medios de rodillas comenzó su labor tras brindar al cantaor José Mercé. Se vació Juan José en entrega, ganas, incombustible su pundonor ante un toro que fue a menos. Antes pudo aprovechar varias arrancadas con la diestra con recorrido y temple. Luego se peleó en tablas con el rajado que cerró su lote. Impresionante el alarde físico de Padilla toda la tarde. Imposible pedir más.
No pudo Conde estirase con el capote al torear de inicio ante el distraído tercero. Bellísimo el comienzo de faena con una profundidad y hondura magistral. Cada muletazo era un cartel de toros. Toreo vertical, redondos de puntillas y todo muy templadito. La pena es que duró muy poquito, el toro se paró y no hubo mucho más. Le sacó al toro todo lo que tenía y se abandonó ante las paradas del Gavira. La estética y la torería son indiscutibles en este torero, de un sello personal inexistente en el escalafón.
El sexto fue el garbanzo negro de la tarde. No dio opción alguna al malagueño. Lástima que se cerrara la buena tarde de esta forma. Y es que el toro se venía siempre cruzado y al pecho, buscando al torero con descaro. Con un ejemplar de estas características, es imposible hacer nada. Incluso se aculó en tablas costando mucho entra a matar. Todo no puede salir bien…una pena.
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