GANADERÍAS DE
España

PLAZAS DE TOROS DE ESPAÑA

 

Festejo
PLAZA DE TOROS DE CASTELLÓN
FERIA DE LA MAGDALENA

Tarde del lunes, 27 de marzo del 2000
Corrida de toros
Crónicas de la prensa

FICHA TÉCNICA

Ganadería: Celestino Cuadri, de excelente presentación, nobles y encastados, excepto 1º, inválido. Cuatro de ellos aplaudidos en el arrastre.

Diestros: 

Entrada: Más de media entrada

Crónicas de la prensa: El Mundo, El País, ABC


El País, M.MÁRQUEZ LUCENA. Dávila abrió la puerta grande


Dávila Miura abrió la puerta grande de Castellón. No es que esa salida se haga mucho de rogar, sobre todo si preside el señor Arrufat. Y no es que Dávila no se ganase las dos orejas que la franquearon. No, porque toreó francamente bien, especialmente, al segundo de su lote.

Pero ayer las orejas se disputaron dentro y fuera del albero y se concedieron sin grandes rogativas. Tiene mérito salir a hombros. Más si es ante toros con casta, como los que se lidiaron. Toros nobles de irreprochable presencia y que, excepto el primero, tuvieron mucho que torear. Salieron muchos al paso pero tras pasar por la pica se venían arriba. Murieron con la boca cerrada y en la agonía protagonizaron dramáticas luchas contra la muerte.

Dávila estuvo dispuesto y consiguió pasajes de temple y sevillanía. Lució más con el que cerró plaza en el que también destacaron los pares que pusieron Emilio Fernández y Juan Montiel. Todo presagiaba una gran faena y Dávila no falló. Toreó ligando y embebiendo en la muleta a su segundo con hondura. Es seguro que de haber matado mejor su esportón estaría a rebosar.

Nunca, al menos en Castellón, había toreado el Tato como lo hizo en el cuarto. Antes, con el que abrió plaza, declarado garbanzo negro, hizo lo que pudo, que fue poco. Con el cuarto llegó a ligar los pases por ambos pitones dejándole la muleta en el hocico y el maño construyó una faena meritória que culminó con media estocada. Murió el toro y se fue sin una de sus orejas. Fue la disputada. La echó el Tato a los tendidos y alguien se la quería quedar. Total, que hubo sus más y sus menos y cuando terminó de dar la vuelta deshizo el entuerto entre los aficionados que la disputaban. Se coreó "que se besen" y se zanjó la disputa.

No estaba tan clara la situación con el torero local Soler Lázaro. Estuvo valiente como tiene que estarlo quien está ayuno de contratos. Se fue a porta gayola en su primero, y el toro se paró. El torero lanzó la montera y se arrancó el animal lanceándolo posteriormente entre los ¡olés! Pareaba Soler cuando tropezó en la cara del toro y le dio tremendo varetazo en la espalda. Maltrecho terminó con su enemigo, que lo estuvo buscando a cada pase, y pasó a la enfermería. Con su segundo, un gran toro, no estuvo con el ánimo necesario para estar ante toros de estos que las figuras quieren ver sólo en las fotos.

 


El Mundo. JAVIER VILLAN. Dávila Miura, torero y a hombros

 

CASTELLON.- En toda faena hay un momento clave en que sedecide el futuro inmediato. Dávila Miura tuvo ese momento en un pase de pechoal tercero en el que el toro se le paró a medio camino; y, en vez de dar unrespingo, tocó y vació al toro por delante en toda su extensión. En esepreciso instante, un espíritu solidario se extendió por los tendidos. Por esa comunión con el torero, los muletazos a partir de entonces tuvieron más densidad. No hizo Dávila Miura gestos ni concesiones para la galería. No remataba los muletazos en este su primer toro, mas en ningún momento eludió los terrenos de conflicto y de responsabilidad.

El único gesto, entero y verdadero, fue la soberana estocadasaliendo ajustadamente por el costillar. Mata de esta guisa al sexto y Dávila Miura arma el taco. Pero un pinchazo y un feo bajonazo emborronaron la obra quehabía tenido momentos cumbres.

Los redondos nacían a media altura y adelante, y descendían lentamente, muy ligados y muy templados. Todo lo contrario de los pases de pecho, elípticos y barrocos, que arrancaban del hocico del toro en la arena, yascendían, perfectos, hasta rematar en la hombrera contraria. Pura imaginería de los mejores tallistas. Probó el natural y Dávila Miura siguió inspirado,pues inspirada era la embestida del bravo Cuadri. Sin prisas bordó los ayudadospor alto y la trinchera. Pero se le fue la espada, con lo cual se demuestra la irrevocable fragilidad del ser humano y que no hay obras perfectas.

Soler Lázaro ganó la cara, el terreno vedado en banderillas.Apretó el cuadri, perdió pie el torero y quedó a merced de un derrote másespectacular que cruento. Fue enganchado y arrastrado algunos metros; tras el susto, una cojera perceptible añadía dramatismo a la cosa.

Aperreado

Anduvo aperreado ante los rebañones inclementes de un toro complicado y duro de roer para la inocencia de un muchacho que torea muy poco;aperreado, inseguro y constantemente amenazado. Cazó Soler Lázaro al cuadri de una media, a costa de una amenaza de cornada en un tempestuoso embroque.

De golpe se había esfumado la sensación de ruina que había dado el fofo y gordísimo cuadri primero que no podía con su alma. El cuarto podía con todo lo que le echaran encima. La muleta de El Tato, sin embargo, teníaextraños poderes negativos; hasta que se decidió a quedarse quieto y jugar la muñeca y pareció entonces que iba a ponerse a la altura del buen son del toro. Sólo lo consiguió en una tanda de derecha. Y en algunos naturales de templado y largo recorrido rematados por pases de pecho de pitón a rabo.

La faena no rompió del todo, pero sirvió para valorar a unTato en trance, al parecer, de recuperación y en alza. Matar, en cambio, mató a la baja; a la primera, aunque de sablazo innoble.

Los de Cuadri se habían ido definitivamente para arriba, había emoción en la plaza y el quinto salió arreando estopa a un magullado Soler Lázaro que había pasado por la enfermería.

Cuanto más apretaba para los adentros el burel, más se encerraba el castellonense: abrupta pelea a veronicazo limpio. Problemas en banderillas para el peonaje; problemas en la muleta para Soler Lázaro,problemas infinitos, riesgos inútiles, valentía sin destino. Todo lo cual debiera hacer pensar a Soler Lázaro si no le sentaría mejor la plata que el oro. Al fin y al cabo, el vestido de plata da también gloria y dinero.

Oreja minoritaria

La defectuosa y fulminante estocada corta entusiasmó más alseñor presidente que al público: petición minoritaria que al palco le pareció unánime. Eso no cambia las cosasni puede equivocar a Soler Lázaro.

Buena brega de Juan Montiel que, además, tuvo que saludartras banderillear.

 


ABC. Vicente Zabala de la Serna. Gran corrida de Cuadri y triunfo de Miura

Al final de la tarde Dávila Miura abrió la puerta grande, logro que la afición y el público compartían en sus mentes con el ganadero, don Fernando Cuadri. Porque la corrida fue importante, siempre en tonoascendente, brava y franca, y clara en el caballo. Como en Valencia, la pregunta salta de nuevo a la palestra: ¿por qué las figuras huyen de estos toros onubenses como si vieran al mismísimo José Luis Moreno (el de los muñecos)? Salvo el toro que abrió plaza, que flojeó en exceso, el resto se creciódurante la lidia. Incluso el segundo, que se hizo el amo con su casta de armas tomar. O el boyante y repetidor sexto.

TEMPLADOS COMPASES

El sevillano triunfador debió desorejar al último del festejo por completo. Un solo trofeo, sumado al anterior, le condujo al éxito definitivo. Pero en esta segunda faena florecieron los compases más templados,ligados y verdaderos de su actuación. Los derechazos de dos tandas prontas se repitieron con ligazón y largura, mientras el cuadri repetía la embestida, fijo en la muleta que mandaba. Los pases de pecho rayaron a una elevada altura.No ahondó el joven Dávila en el toreo al natural, como tampoco en su primero. Tras el fugaz paso por la izquierda, regresó a la diestra, a pies juntos, y con torería concluyó con unos ayudados por alto, y uno precioso por bajo, de bella factura. La espada le traicionó a la primera; en el segundo envite, se hundió baja y fulminante.

Con el mismo patrón había querido agradar en el tercero, toro que superó un acalambramiento inicial de los cuartos traseros y que se empleó luego con nobleza. Quizá le sobraron a Miura las quebrantadoras dobladas previas. La tercera serie de muletazos diestros destelló sobre las demás, de menor acoplamiento. Entró a matar con rectitud, hasta el punto de que se atracó en el volapié y el acero quedó, levemente, al lado contrario.

MANDÓN Y PODEROSO

Es curioso ver el parecido corte de toreo que practican Dávila y El Tato. Demasiado blandeó el primer enemigo del maño, que anduvo templado y a media altura. Mejor oportunidad significó el cuarto. Pudo ahora mostrar su cara de torero mandón y poderoso, poseedor de una templanza loable, aunque en ocasiones fuerce la figura demasiado. Intensas murieron las tandas a derechas.Con suavidad y largura tiró de los viajes al natural. Se ganó la oreja tras elefecto mortal de la media estocada.

¿Y qué decir del local Soler Lázaro? Pues que después del percance en banderillas con el duro segundo de la tarde, uno de esos toros quepiden el carné, puede dar gracias al cielo de permanecer con vida. Se vio superado y desbordado en todo momento ( y mira que siento decirlo tan claro, querido José Luis Felis, después del brindis que te ofreció). Volvió a salirileso de milagro cuando ejecutó la suerte suprema. En otras manos másexperimentadas nos hubiera gustado ver el poder del cuadri, para analizarlo mejor entre otras cosas, y apreciar si habría acabado descolgando la embestida. La oreja que le otorgaron en el buen quinto es de las que ni arreglan nada nibenefician al torero. Lo más acertado de su tarde fue el quite que le hizo aMontiel en el sexto. Pida el vídeo, matador, y saque conclusiones honestas.