“Hoy no perdonan a
nadie”
Lunes, 16 de abril´200. Francisco
Mateos, foto de Javier Martínez
Esta retirado momentáneamente, aunque volverá en próximas
temporadas a vestirse de luces. El diestro sevillano José Antonio Campuzano
está volcado de lleno a la preparación de tres toreros que lleva como
apoderado. Además, la dirección de la escuela taurina privada que lleva su
nombre en Sevilla también le ocupa tiempo. El tratamiento de las empresas le
ha impulsado a no vestirse de luces, de momento, este año. Pero dice que es
feliz en su faceta como apoderado y que cada vez encuentra más
satisfacciones.
PortalTaurino:
Ha decidido, de momento, dejar de torear, aunque no se ha retirado, pero
sigue muy vinculado a la Fiesta, en este caso como apoderado. En su cartera
lleva hasta tres toreros, que, además, son internacionales...
José Antonio Campuzano: Las circunstancias han
hecho que esté apoderando a tres toreros que ninguno son españoles. Sebastián
Castella, que es francés, al que apodero en compañía de Roberto Margé.
Lleva tres años viviendo en mi casa y soy el que lleva su parte artística,
de formación. Ramiro Cadena es un matador de toros colombiano, que tomó la
alternativa este pasado invierno en Cali, y que ha sido uno de los
triunfadores. A Ramiro Cadena también lo llevamos entre Roberto Margé y yo.
Y, por último, me he traído a España a Marcos Peña ‘El Pino’, un
novillero con buenas maneras al que quiero hacerle un rodaje en España. De
hecho, si el torero responde y está preparado quiero que tome la alternativa
en el mes de octubre, en su tierra.
PT:
¿Y qué tiene cada uno de ellos para que un matador de tan
contrastada trayectoria como la suya se haya decidido a apoderarles?
JAC: Sebastián Castella ha estado a un
nivel muy bueno. Lo que pasa es que hace 20 años, cuando un chaval joven
tomaba la alternativa, todos le dábamos un tiempo de adaptación al toro, y
se le perdonaban ciertas cosas, las lógicas del que cambia de novillero a
matador de toros. Pero hoy día, desgraciadamente, no perdonan a nadie; ni los
medios de comunicación, ni nosotros los toreros, ni los aficionados. Y esto
ha sido así porque han salido varios toreros muy jóvenes, que han funcionado
desde un principio, y entonces ya todo el mundo quiere que todos los toreros
funcionen así, y eso no puede ser. Además, los toreros de clase tardan en
hacerse y en adaptarse al toro, y Sebastián Castella está ahora mismo en el
proceso de adaptación al toro. Castella ha estado un nivel muy bueno de
novillero, y el único fallo que ha tenido en su aún corta etapa como matador
es que no ha matado a los toros, pero es un torero con unas condiciones muy
buenas.
PT:
¿No habrá acusado también absorber demasiada responsabilidad a
tan corta edad?
JAC: Sin duda. El chaval acaba de cumplir 18
años y ha tenido que asumir una responsabilidad fortísima. Hoy se le está
exigiendo, en todas las profesiones, a los chavales responsabilidades muy
altas. Pero tampoco podemos ir en contra de esa circunstancia, sino adaptarnos
a ella. Desde aquí a mitad de temporada se va a ver un Sebastián Castella
cambiado, ya adaptado plenamente al toro y que va a funcionar muy bien. La
temporada está prevista entre 40 y 50 corridas.
PT:
¿Y los otros dos toreros que apodera?
JAC: Ramiro cadena es un torero que nadie
creía en él, y yo, desde que lo vi en un par de novilladas el año pasado,
creí plenamente en él. Me hice cargo de él en el mes de agosto y lo preparé
para una alternativa. Ha llegado a la Feria de Cali y ha sido uno de los
triunfadores de este ciclo, siendo el torero colombiano que mayor número de
orejas ha cortado. Ha estado a un nivel fabuloso. Es un torero de clase, muy
largo. Es un torero que está muy cuajado. Va a hacer campaña en España. Se
le va a placear por plazas francesas y, si se adapta bien al toro de aquí, irá
a Madrid en agosto. Y, por último, Marcos Peña ‘El Pino’ es un torero
que lo he visto poco, pero que tiene mucho cartel en Venezuela. Creo que
incluso aquí va a funcionar, porque tiene clase y es inteligente. Tiene ahora
17 años y unas ganas de ser torero tremendas; estoy deseando verlo con el
toro de aquí.

PT:
¿Qué funciones habéis asumido cada uno en este equipo?
JAC: Yo me encargo de la dirección artística
de los toreros, de su formación, y de dar el visto bueno a los contratos que
Roberto Margé busca para ellos. Somos un equipo y las decisiones la tomamos
entre los dos, aunque él se dedica al aspecto más contractual y yo al
apartado técnico de los toreros.
PT:
También sigue como profesor en su escuela de tauromaquia de carácter
privada...
JAC: Sí, y me viene muy bien, porque tengo
a mis tres toreros en la escuela. Mi escuela, aunque sea muy humilde, está
sacando a toreros que llegan a matador, como son los casos de Ramiro Cadena y
Castella, así como la inmediata de Fernández Pineda, que ha estado tres años
en mi escuela.
PT:
La decisión de no torear este año sigue hacia adelante...
JAC: Sí. El toro requiere que se le preste
todo el tiempo del mundo y yo, ahora mismo, entre los tres matadores que llevo
y la escuela, no dispongo de ese tiempo para prepararme para torear. Pero no
estoy retirado, sino que está aparcado, porque yo sigo entrenándome a
diario. Lo que pasa es que tampoco las empresas me dan el tratamiento que yo
necesito, y para estar todo el año preparándome para torear sólo una o dos
corridas, porque yo, a estas alturas, no voy a ir a los sitios de cualquier
modo, pues mejor dejarlo aparcado y esperar a otro año.
PT:
¿Y le satisface esta faceta de profesor y apoderado?
JAC: Sí, sin duda. Mi mundo es el toro y es
lo que estoy haciendo. Me encuentro muy feliz y realizado dentro de este
mundo, aunque la ilusión de uno es torear. Además, le voy a decir una cosa:
estoy tan preparado y soy tan capaz en estos momentos como los que están; no
diré más, pero si al mismo nivel que ellos. Lo que pasa es que sí entiendo
que, o se está dentro, o se está fuera. Pero para estar, sin estar, prefiero
estar fuera.