"Si yo me gusto, le
gustaré al público"

Lunes, 22 de enero´2001
En octubre de la temporada 98, en la plaza de toros de La Alameda de Jaén,
decidió poner fin a su trayectoria taurina, salpicada de triunfos y
cornadas, “cornadas internacionales, porque tengo cicatrices de todos
aquellos países en donde se ofrecen corridas de toros”, comenta José
Ortega Cano. Desde ese adiós a los
ruedos, Ortega Cano se ha volcado en su ganadería y en su familia, hasta
que la llamada del toro en la plaza le ha vuelto a encender el deseo de
escuchar ovaciones y, de la mano de la empresa de la Maestranza sevillana,
ha decidido reaparecer esta temporada.
Francisco Mateos: ¿Qué le mueve a un torero veterano, que se fue en loor de multitud, a
regresar a los ruedos cuando la retirada, según anunció, fue definitiva?
José Ortega Cano: Creía que iba a ser definitiva la retirada, pero
se ve que nunca se puede decir que de este agua no beberé. Es un regreso muy
pensado y meditado, nada de una acaloramiento. Aunque han venido de forma
rodada varias circunstancias que han hecho mucho más fácil la decisión. Mi
familia ha respetado mucho la decisión, porque Rocío, lo que quiere, es lo
mejor para mí, que sea feliz. Sé que lo va a pasar mal, pero ella sabe que
se casó con un torero y todo lo que ello acarrea. Siento la necesidad de
seguir dándole salida a los sentimientos artísticos que llevo dentro. Yo
nunca los he cerrado, sino que los había dormido en mi interior, y otra vez
se han despertado. ¿El dinero? Hombre, yo gratis no voy a torear, pero no
creo que nadie ponga en duda que el aspecto económico no es el fundamental;
al menos en mi caso.
FM: ¿Ha influido en algún
sentido la presión personal que, a diario, ha de soportar respecto de la
prensa del corazón? ¿Puede ser esta vuelta a los ruedos una forma de
salir de esa vorágine e la que está atrapado y reivindicar lo que ha
sido en el toreo, por si existe algún olvidadizo?
OC: Puede ser que también haya influido algo lo
que comenta. Yo, ante todo, soy torero y me moriré siendo torero. Hay un
sector de la prensa, que no es taurino, y quizá no sepa respetar quien he
sido y lo que me he dejado en la plaza, más de media vida. El toreo es muy
pasional, y lo que llevo dentro de mi alma tengo que sacarlo fuera, porque sé
que el aficionado aún podrá disfrutar con mi toreo.
FM: Para el regreso ha confiado
su trayectoria en la empresa de la plaza de toros de Sevilla, con los
empresarios Eduardo Canorea y Ramón Valencia...
OC: Sí, son esas cosas que comentaba antes de
las circunstancias que se han ido rodeando para que esta vuelta sea posible.
En los últimos meses del año pasado toreé algunos festivales en plazas de
toros de América y me encontré muy bien, y ya me comenzó a picar el
gusanillo. Los propios compañeros también me animaban a volver, porque ellos
mismos disfrutaban en estos festivales. Ya me andaba dando vueltas la idea por
la cabeza y coincidió con una visita de los empresarios de Sevilla, Eduardo
Canorea y Ramón Valencia, a la finca para ver unos novillos de mi hiero para
que se lidien en las novilladas del abono de la Feria de Abril, y viéndome
torear me dijeron que estarían encantados de apoderar a un torero con mis
características. Los dos son jóvenes y se estrenan como máximos
responsables en la Maestranza. Son muy serios y confío plenamente en su
trabajo. De todos modos, al tener un gran trabajo con Sevilla, ellos me acompañarán
siempre que puedan y negociarán mis contratos, y quien estará a mi lado,
tanto en la plaza como en el campo, será Emilio Moreno, que está en el quipo
de la empresa de Sevilla.
FM: ¿Cómo se está preparando
en estos días previos al comienzo de la temporada?
OC: Entrenando mucho en el campo. Hago muchas
carreras cortas, llegando a unos diez o doce kilómetros, para ir cogiendo
fondo de cara a esta temporada. Pero sobre todo, toreando mucho de salón, que
me encanta y es en donde se pueden templar las muñecas. Y tentaderos, aunque
el agua nos está retrasando algo, también haré muchos.
FM: ¿Y cómo será la temporada
taurina? ¿Se seleccionará mucho a la hora de escoger las plazas?
OC: A estas alturas de mi trayectoria no me
preocupa el número de corridas. Siempre he apostado mucho más por la
calidad, y ahora mucho más. La cantidad no es importante, sino que esté a
gusto cada tarde, en cada plaza, porque de eso dependerá que la gente
disfrute. Si yo me gusto, gustaré al público. Mis apoderados ya me han dicho
algunas a las que iré seguro, como dos tardes a El Puerto, Córdoba, Málaga,...
son plazas en las que he triunfado y en las que me siento muy a gusto.
FM: ¿Y Sevilla?
OC: Supongo que también estaré, aunque como los
empresarios son mis propios apoderados, prefiero no preguntarle porque sería
entrometerme en sus terrenos. Si la pregunta lleva la intencionalidad de saber
si estaré el Domingo de Resurrección, pues no lo sé; sería muy bonito,
pero no es fundamental. Ellos sabrán dónde tengo que estar ubicado, pero
seguro que torearé en la Feria de Abril en carteles en los que esté a gusto,
porque cuidarán, sobre todo, el ganado con el que me anuncie.