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Festejo
PLAZA DE
TOROS
DE LA MERCED
Tarde del domingo, 3 de agosto de 2003
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Benítez
Cubero, nobles, pero muy sosos.
Diestros:
Crónicas de la prensa:
Diario
de Sevilla.
Diario
de Sevilla. Luis
Nieto. Moura y Hermoso a hombros
De nuevo, la noticia, triste noticia, se centró
en los corrales de la plaza de La Merced. Tres toros de Cuadri, tres,
murieron. Dos cayeron por la mañana -se habían peleado en la finca
ganadera y llegaron extenuados- y otro más por la tarde. El terrible
calor fue la puntilla decisiva para que hoy se cierre el ciclo de Las
Colombinas con un encierro descabalado, que se recompondrá con
astados de la ganadería titular y de La Dehesilla.
El calor, en lo climatológico, hizo de las suyas también en la
corrida de rejones que se celebró por la tarde. Calor, también en
los tendidos, con el magnífico y magnánimo público de Huelva,
siempre generoso. En lo artístico la cosa también tuvo una
temperatura alta, con la salida a hombros de Joao Moura y Pablo
Hermoso de Mendoza, que puntuaron en una corrida de Benítez Cubero,
en conjunto mansa, pero manejable.
El portugués Joao Moura se mostró con maestría y solvencia. A su
noble primero lo lidió con temple en una faena medida, en la que dejó
llegar mucho el astado a sus cabalgaduras. En banderillas se lució
con Belmonte. Bien en algunos pasajes de frente y en un par de
banderillas cortas. Acertó con el rejón de muerte para conseguir el
primer trofeo de la tarde.
Con el manso cuarto, con tendencia a tablas, donde acabó, Moura volvió
a realizar una faena meritoria, en la que junto a su entrega
destacaron sus buenas maneras. Faena de menor tono que la anterior,
con algunos momentos de categoría. Ganó otra oreja, sin peso específico.
Y el pasaporte para abrir la Puerta Grande.
El cordobés Leonardo Hernández se desenvolvió con temple y
espectacularidad ante su lote. Con el noble segundo, que se rajó
pronto, alcanzó cotas importantes en el tercio de banderillas sobre
las monturas de Lorca y Macareno. Emborronó su labor al fallar con
los aceros. De hecho, tuvo que echar pie a tierra para rematar al
animal.
Ante el quinto, con querencias a tablas, Hernández volvió a cumplir
en una faena meritoria, en la que destacó al clavar en banderillas.
Grandioso par a dos manos. Pero falló nuevamente con los aceros.
Hermoso de Mendoza, cuyo primer resultado quedó en blanco, se picó
ante el triunfo de Moura. Y en el sexto sacó a flote su casta.
Si con el manso tercero cumplió, sin más, con excesivos tropiezos,
para descordarlo, ante el sexto, Hermoso dio un recital de
profesionalidad. Muy entregado, consiguió que las palmas echaran
chispas cuando, montado sobre Chicuelo y Campogrande, toreó de manera
muy espectacular. Se la jugó el navarro en todo momento y su labor,
rematada de certero rejón, caló en los tendidos para cortar dos
orejas y acompañar en la salida a hombros a Joao Moura.
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