GANADERÍAS DE
España

PLAZAS DE TOROS DE ESPAÑA

 

PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS
Tarde del domingo, 8 de julio de 2001
Crónicas del festejo

FICHA TÉCNICA

Ganadería:  Toros de Javier Guardiola (desiguales de presentación).

Diestros: 

  • Frascuelo, silencio y silencio tras aviso.
  • El Madrileño, silencio tras aviso y silencio. 
  • Diego Urdiales, ovación con saludos y silencio.

Entrada: un tercio de entrada

Crónicas de la prensa: El País, Diario de Sevilla, El Mundo


El País.  Los de Guardiola con más genio que casta

Cuando se habla de los toros de Guardiola llegan al oído resonancias de casta y de bravura.Es un nombre que sugiere una larga historia de toros legendarios por su buen juego. Lamentablemente, los toros de esta corrida han tirado por el fango ese prestigio. Toros descastados, con fea pelea en los caballos y mal estilo y genio en la muleta o, como en el caso de los tres últimos, convertidos en estatua.

Frente a semejante género, tres toreros que apenas se visten de luces y que bastante hicieron con despachar dignamente aquella birria de ganado.

Confirmó la alternativa Diego Urdiales, que se mostró hecho un jabato. El toro de la ceremonia se quedó sin picar y llegó al trance final acostándose por el pitón izquierdo y cabeceando sin tregua. Urdiales se empeñó en hacerle pasar por ese pitón peligroso y a veces lo consiguió. Sorteó los gañafones con valor y habilidad hasta resultar cogido, con el resultado de la taleguilla rasgada. Con el sexto, un peligroso marmolillo, equivocó la faena. No se puede andar con la muleta retrasada frente a un toro que no va. El revalidado doctor se fue dejando su sello de diestro valeroso y corajudo.

Frascuelo tuvo un toro con guasa y resabios y otro absolutamente parado. Al de la chufla lo pasó con la mano derecha con soltura. Iba el morlaco topando más que embistiendo, con la cara alta y ciñéndose. Por el pitón izquierdo se frenó y se puso a la defensiva.De repente, el torero resbaló ante la cara de la res y tuvo la suerte de que la falta de casta del toro le hiciera desistir de llevárselo por delante.Esa suerte que se desean los toreros antes del paseíllo le tocó esta vez a él.

El cuarto le esperaba y no tomaba la muleta. Frascuelollegó hasta él con pocos ánimos, seguramente afectado por el susto anterior. Tras buscarle las vueltas en distintos terrenos desistió del asunto.

La calidad la puso El Madrileño. Una verónica y un pase en redondo con la derecha fueron lo mejor de la tarde. Construyó una faena con pausas, dudas y errores a su primer antagonista. No consiguió aprovechar las primeras embestidas del astado, que tenían un punto de nobleza y luego llegaron los problemas. Por no dejar la muleta puesta después de cada pase, se le escapó la posibilidad de haber ligado un trasteo lucido.

Luego le llegó un bicho que estaba a la espera, miraba y probaba la embestida. Quiso componer la figura y dibujar el muletazo pero tanta belleza era imposible.


Diario de Sevilla.  EFE. Corrida mansa y muy deslucida de Guardiola

Una corrida de toros mansos y muy deslucidos, que a veces sacaron también problemas, como resultado una tarde sin relieve alguno ayer en Las Ventas por las pocas posibilidades que encontró la terna.

Se lidiaron toros de la ganadería de Javier Guardiola, bien presentados, mansos y muy deslucidos, algunos con problemas como primero, segundo y tercero. Los restantes, parados y rajados en la muleta.

Carlos Escolar Frascuelo: media tendida (silencio); y cuatro pinchazos, otro hondo y tres descabellos (silencio tras un aviso).

Jesús Pérez El Madrileño: estocada baja (silencio tras un aviso); y tres pinchazos y descabello (silencio).

Diego Urdiales: pinchazo, media y descabello (ovación); y dos pinchazos y descabello (silencio).

La plaza registró un cuarto de entrada en tarde calurosa y con viento que a veces molestó en el ruedo.

Ni Frascuelo ni El Madrileño tuvieron suerte con los toros en su primera corrida de la temporada; al igual que le sucedió a Diego Urdiales, en la tarde su confirmación de alternativa.


El Mundo. VICENTE RUIZ. Oportunidades entre comillas

Comentan algunos empresarios, ganaderos y diferentes gentes del toro que «de no arreglarse el tinglao que ha montado la ministra, esto de los toros se va al garete». No será para tanto, pero lo cierto es que daño, y donde más duele, sí que está haciendo. Su precipitada e imprecisa orden hace aguas por todos los sitios y debilita principalmente a la base de la Fiesta. Con la dichosa carne en boca de todo el mundo; y con San Fermín en la del resto, los valientes que se acercaron ayer a Las Ventas no merecían un castigo como el que tuvieron que sufrir. Y encima, dos corridas por la tele; ¡así quién va a venir a los toros! Y el que vaya, ¿cómo va a volver?

Saltó a Las Ventas una corrida que más que una oportunidad para los necesitados diestros era una condena prematura. «No quieren ni verlos», decían desde el tendido, pero es que no los ven mucho durante cada temporada. Confirmaba Diego Urdiales y su escasez contractual le llevó a salir a por todas. Avisole en varias ocasiones el burel hasta que se le llevó por delante. Poco más pudo hacer. Con el sexto, se vislumbró algo de esperanza en los inicios pero tampoco pudo ser.

Peligroso fue también el primero de Frascuelo y en una indecisión del veterano diestro, lo cogió sin consecuencias. Mejor no comentar su mitin con la espada ante sus dos enemigos. El Madrileño, otrora novillero puntero, simplemente pudo dejar alguna verónica suelta ante su primero. Su falta de confianza y las pocas facilidades de la corrida dio al traste con cualquier posibilidad de triunfo.