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PLAZA MONUMENTAL DE MÉXICO
TEMPORADA GRANDE
Tarde del domingo, 29 de octubre de 2000
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Rancho
Seco, bien presentados, aunque flojos, sosos y descastados, el octavo de la
tarde destacó por noble, y Manuel Martínez, deslucidos. Diestros:
- Andy
Cartagena, leves palmas y fuerte ovación.
- Federico
Pizarro, pitos y silencio.
- Jorge Mora, silencio y silencio.
- Juan Bautista,
que confirmó la alternativa, leves pitos en el toro de su confirmación de
alternativa y fuerte ovación.
Tiempo: tarde despejada en la que sopló el viento.
Entrada: tres
cuartos de plaza.
Crónicas de la prensa: La
Afición, Esto
La Afición.
C.T.I. ADDIEL BOLIO. Cartagena, Mora y Bautista
perdieron ayer las orejas
Ni hablar. Aquel arrebato de don Pedro Alcántara Meneses y
Noronha, marqués de Marialva, en Salvaterra Do Magos, matando desde su caballo
al toro que le quitó la vida a su hijo, el conde de Los Arcos, y que le hizo
concebir el primer "Tratado de Libre Caballería" en 1792, que dio
origen al maravilloso toreo a la jineta, tuvo un singular camino hasta esta época
moderna.
Todo aquello, que fue tomando forma bajo el título de
"Toreo al estilo de Marialva", sobre todo cuando se torea con caballo
y vistiendo al estilo de Luis XV, en su paso por España, con las proezas de don
Antonio Cañero, quien introduce ese toreo al estilo español, vistiendo a la
campera andaluza, ha traído en este nuevo siglo a dos caballeros, el uno
navarro y el otro alicantino, que, al menos en México y concretamente en la
plaza más grande del mundo, a demostrar que sobre el toreo a caballo se viven
nuevos días, una época arrolladora con suertes de un alto nivel en el
entendimiento de la dupla frente al toro, que se mueve como un solo organismo,
realiza movimiento y suertes increíbles, sensacionales, extraordinarias, como
lo hemos visto ayer en el coso de Insurgentes hacerlo al joven Andy Cartagena.
Este torero de a caballo nos ha mostrado la frescura de un
toreo juvenil, enjundioso y creativo y así, ante una magnífica entrada, en
tarde cálida, aunque con viento, en su primer toro de Manuel Martínez, que
daba arreones, pero que se dejó torear, estupendas banderillas a una mano,
preparando y embrocando hasta hacer la suerte con una tira suprema. Pero, hasta
ahí, no era más que un rejoneador más. Fue cuando sacó al ruedo a ese
portento de caballo que es "Guitarra", con el que toreó de costado
magistralmente y colocó banderillas a una mano y al violín para salir dando
giros sobre la carrera hasta en doble ocasión y desplantar en un rehilete
cascabelero. En ese toro también dejó soberbiamente banderillas a dos manos. Lástima
que pinchara en tres viajes, antes de dejar contrario el rejón de muerte.
Fue en su segundo donde nació el escándalo, sobre todo
cuando, montando al brioso bayo "Quito", galopó diametralmente el
ruedo para enfrentar al toro de Teófilo Gómez, pararse de súbito y marcarle
el cambio para colocarle Andy la banderilla en lo alto, al término de la
suerte, el público saltó materialmente de sus asientos y le fue tributada una
gran ovación. Lástima que no le repitiera más el astado que se vino a menos y
al no hacerlo, decidió colocar otras banderillas al violín. Fue evidente su
deseo de triunfo, pero para entonces ya no tenía toro, le fue mal a la hora de
matar, y todo quedó en un deseo de volverlo a ver.
Juan Bautista, de origen francés, de tabaco y oro, con el que
abrió plaza y confirmó su alternativa, poco pudo hacer. Lo mejor con el
capote, al recibir con larga cambiada de hinojos, verónicas de rodillas y de
pie y quitó por caleserinas y para la muleta se paró y ya nada le pudo hacer.
Se puso pesado con la espada y escuchó un aviso. Fue en su segundo en el que sólo
dio verónicas, siendo fuertemente aplaudido. Con la muleta cuajó un trasteo
que contuvo derechazos en varias series, llevando muy toreado al astado y dando
largueza a cada muletazo, rematando bien y siempre en la cara del toro. No
obstante al final dejó ir la faena, el toro se aburrió, se guareció en tablas
y pasó trabajos para matarlo.
Jorge Mora, de verde botella y oro, estuvo muy por encima de
sus dos ejemplares. En su primero, el más pesado del encierro, su actuación
fue plausible con el capote y con la muleta, no obstante que el toro se paró,
le arrancó muletazos muy meritorios por ambos lados, aguantando los derrotes
que al pasar tiraba el morlaco. Pinchó una vez y despenó con estocada honda y
caída.
En su segundo astado dio una larga cambiada de hinojos, combinó
con chicuelinas embarradas y quitó por gaoneras ceñidas, que le ovacionaron
fuerte. Con la muleta, pese a que el toro se fue apagando, toreó bien por ambos
lados, mostrando una evidente buena actitud. Se adornó con manoletinas, haciéndolo
todo el torero. Terminó de pinchazo, estocada honda y descabello, por lo que
perdió la oreja.
Federico Pizarro, de rosa mexicano y oro, no salió en tarde
apropiada, el santo lo tuvo de espaldas y sufrió desarmes y confusiones. De
toda su labor podemos destacar una estupenda tanda de derechazos, a un buen
toro, como lo fue su primero, que no entendió y con el que pudo haber caminado
por el sendero del éxito. Qué pena, porque es un magnífico torero.
Esto. FRANCISCO LAZO.
PRIMERA corrida de la temporada de invierno en la México
Tarde soleada, calurosa, apenas mititada por el vientecillo frío. Lleno el
numerado y cuabierta la mitad de las localidades populares allá arriba, total
unos tres cuartos de entrada, notándose al principio grupitos sospechosamente
distribuídos, dispuestos a pitar lo que fuera. La corrida duró tres horas y
media.
SEIS TOROS de RANCHO SECO Seco para la lidia ordinaria, bien presentados, cuatro
cumplieron con los montados, uno muy bravo, el cuarto con el que se enredó el
lancero Ricardo Morales en un gran puyazo y salieron hasta cerca de los medios
toro y picador, peleando cerradamenate. Dos resultaron mansos, segundo y sexto
aunque sacaron buen estilo y fueron aplaudidos en el arrastre lo mismo que el
primero que resultó débil y el octavo que recargó en el peto y resultó el
mejor. Para el rejoneador uno de MANOLO MARTINEZ que se empleó con mucho son y
lo aplaudieron en el arrastre; y otro de Teófilo Gomez, manso, reserbón, y
cuando se decidía a atacar, lo hacia en oleadas, siendo pitado en el arrastre.
Los dos fueron despuntados, como es costumbre.
EL CABALLISTA alicantino ANDY CARTAGENA quien se presentó a la afición
mexicana, actuó en primero y quinto lugares, aplausos en sus dos enemigos,
escuchando dos avisos en su segundo al que tumbó de un rejón en lo alto pero
al que el puntillero José H. Luna RAeyes levantó y luego el caballista se hizo
viejo con la espada corta. FEDERICO PIZARRO, primer espada y el que mató
segundo y sexto de la lidia a pié, pitos en los dos. JORGE MORA despachó
tercero y séptimo, aplausos en ambos. El francés JUAN BAUTISTA, aviso en su
primero y aplausos een el que cerró plaza.
JUEZ DFE PLAZA, el abogado SALVADOR OCHOA quien condujo debidamente el festejo.
AMIGOS en esto del rejoneo rabiosamente moderno, las cosas van de prisa, a toda
velocidad. Tanto así que no acabamos de aplaudir llenos de admiración suertes
nuevas que nunca imaginamos fueran posibles, cuando otras espectaculares llenan
de emoción emoción y jolgorio la plaza. Como ayer que íb íbamos a ver quién
es mejor de los dos centauros españoles, Pablo Hermoso de Mendoza y Andy
Cartagena como si el toreo lo mismo a pioé que a caballo, no tiene medida
posible para decidirlo. Y nos encontramos con que son distintos en cuanto a
imaginación y emoción.
Si acaso, puede apreciarse en la arena los beneficios artísticos de la madurez
física y profesional de Pablo, en tanto que la mucha juventud de Andy rompe
alegremente toda norma para ir creando nuevas formas en el toreo a caballo. Como
ese galope a bordo de "Quito" para ir de un tercio a otro y ya muy
cerca del toro, hacer dos quiebros, clavar y salir airoso, toreando
apretadamente. Y las rosas, caracoleando muy cerca de tablas y clavando una tras
otra pasando muy ceñido por dentro. Y la cita para banderillear a dos manos,
girando equino y jinete repatidas veces y luego de la reunión irse igual, dando
vueltas como lleno de placer. Sobra decir que es un excepcional jinete, valiente
como educados y decididos sus caballos, tan compenetrados que ambos, hombfe y
bestias, se mueven como si fueran uno solo.
Parece que Cartagena va pegado a la silla y que sus equinos más que respondesr
a su órdenes, la intueyn y ejecutan con precisión. Parecería entonces que
torea y templa, a la distancia de un suspiro. Y de pronto, cuando parecía que
iba a pasar en falso al no empujar el, se sacó la mano armada por encima de la
cabeza para un limpio "par de Calafia".
Digamos que no solo bulle, sino que su imaginación fértil le va dictando sobre
la marcha la lidia; no el toreo conocido, sino lo que "se le ocurre".
La gente le aplaudió con calor, se puso de pié y le aclamó llenándolo de
simpatía en reconocimientio a su sensacional desempeño. Hoy más que nunca, se
antoja el mano a mano que se viene gestando entre Pablo y Andy-. Ya habrá
ocasión de estendernos sobre el particular.
LOS DE A PIE:
Fue decepcionante la actuación de Federico Pizarro. Falto de espíritu, anduvo
a la deriva con dos toros que se dejaban meter mano. La asistencia se lo
reprochó pitándole, con abucheos y gritos de ¡toro!. Que tristeza.
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