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Octubre
1998: El Ministerio del Interior intenta mejorar los análisis de astas
Mayo
1999: El PSOE pregunta al Gobierno por el arreglo de las astas
El ganadero Alfonso Navalón afirma que
para vender toros hay que afeitarlos
Afeitados en Francia
El País. L. M, Madrid.
Edición del 2 de junio´99. La Comunidad de Madrid investiga 20
casos de afeitado de toros
Las cuentas no salen. De los 40 casos confirmados de recorte de las astas de los toros
desde 1996, (ver EL PAÍS
del 14 de mayo), la Comunidad de Madrid sólo reconoce la existencia de 22. Es más,
la dirección general de Protección Ciudadana, responsable de los asuntos taurinos en la
región madrileña, los mantiene aún "en proceso de investigación", según un
portavoz. "Se ha abierto expediente. El que de allí se derive o no sanción es sólo
cuestión de tiempo", agregó. Únicamente dos expedientes ya tienen resolución
firme: ambos se han sobreseído.
La diferencia de números es aún mayor si se tienen en cuenta todos los episodios que,
en un principio, presentaron dudas razonables de supuesto fraude. Sobre un total de 60, la
Administración autonómica sólo ha examinado 29. De 4 faltan los pertinentes análisis
de laboratorio y 3 venían con el marchamo de "únicamente válidos a efectos
estadísticos", lo que impide que se lleve a cabo investigación alguna.
Desde la dirección general, que depende de la Consejería de Presidencia del Gobierno
regional, la explicación que se ofrece comienza con un "es un asunto muy
complejo". "Nos encontramos con dos problemas fundamentales: de un lado, sobre
muchos casos de afeitado no se puede hacer nada porque en las actas de los festejos se lee
que los datos ahí contenidos sólo valen 'a efectos estadísticos'.
Requisitos mínimos
Es decir, los estudios de laboratorio sólo van al Ministerio del Interior",
explica un portavoz que prefiere no dar su nombre. Y agrega: "Del otro lado, y aquí
hay que tener en cuenta que de una corrida de toros llegan hasta 10 actas diferentes, no
siempre se cumplen los requisitos mínimos según los cuales se deben cumplimentar los
informes".
Hasta 1996, todos los informes remitidos desde una plaza de toros se acogían a una
doble modalidad: actos gubernativos y actos a efectos estadísticos. "Esta división
fue derogada y, sin embargo, a lo largo de 1997 y 1998 se ha mantenido. Eso sí, hasta su
derogación, la gran mayoría de los casos venían bajo el epígrafe de 'a efectos
estadísticos", insiste el informante, y continúa: "Esto quiere decir que en
muchas ocasiones el análisis que realiza el laboratorio, pese a venir reflejado en el
acta el supuesto fraude, no pasa por nuestras manos, sino que se remite directamente al
Ministerio del Interior".
Para terminar de complicar aún más los difíciles caminos de la detección del
fraude, está el problema de la forma en que se recogen las muestras de los cuernos; al
fin y al cabo, la única prueba para determinar si ha habido o no afeitado.
"En una gran mayoría, los recipientes utilizados no son los correctos. Se han
dado casos en los que las astas llegan en bolsas de basura, en botes de detergente o, el
colmo, con todo en regla salvo un detalle: las muestras no coincidían con la corrida de
la que hablaba el informe", concluye.
El País. L.M. Madrid. Edición del 1 de junio´99.
El PSOE
pregunta al Gobierno por el arreglo de las astas
L. M, Madrid
El partido socialista reclama al Gobierno las razones por las que la Conferencia Sectorial
de Asuntos Taurinos, presidida por el secretario general técnico del Ministerio del
Interior, Rafael Ramos, remitió el 2 de marzo último una circular a los presidentes y
delegados de la autoridad en las plazas de toros que, según el PSOE, es
"antirreglamentaria".
La circular elaborada por el citado órgano hablaba sobre el arreglo de las astas,
asunto de la pregunta que el senador Juan Antonio Arévalo ha dirigido al Ejecutivo.
"Las garantías", añade el escrito socialista, "que se explican en la
circular (presencia de la autoridad y exclusión de métodos traumáticos o
farmacológicos en las reses) no pueden producir siempre efectos positivos y... ya nos
contarán, por ejemplo, cómo se pueden arreglar las astas sin acudir a métodos
traumáticos o farmacológicos en las reses".
El texto de la discordia se refiere al procedimiento a seguir en el caso de que los
cuernos de los toros presenten astillas. La circular admite "la limpieza de las
astas" en contra de la "intangibilidad" de las defensas de los toros de la
que habla la ley: "Si alguna res presentara astillamiento de pequeña importancia, el
presidente podrá autorizar, bien su salida al ruedo con las astillas, bien la limpieza de
los cuernos, que deberá realizarse en presencia del delegado de la autoridad". El
reglamento aprobado en 1996 y desde entonces vigente sólo hace referencia (no menciona el
astillamiento) a "las reses tuertas, escobilladas y despitorradas y los mogonoes y
hormigones". En todos los casos, "no podrán ser lidiados en corridas de
toros".
Con posteridad al envío del escrito, el ministerio puntualizó que una vez realizada
"la limpieza", los toros se someterían a un reconocimiento posterior y que
todas las intervenciones se llevarían a cabo con la presencia de veterinarios. El grupo
socialista pregunta expresamente: "¿Cómo es posible que, firmado por el secretario
general técnico del Ministerio del Interior, como presidente de la citada Conferencia, se
elabore una circular que vulnera el vigente Reglamento de Espectáculos Taurinos?".
El País. LUIS MARTÍNEZ, Madrid.
Edición del 26 de octubre´98 . El Ministerio del Interior intenta mejorar los análisis de astas
Modificado el vigente reglamento taurino
El estudio de las astas para determinar la presencia o no de afeitado se efectuará sobre
el cuerno entero y no sobre los 12 últimos centímetros, según dictaba el Reglamento
Taurino aprobado en 1996. Esta modificación, aprobada por el Consejo de Ministros el
pasado viernes, evitará, tal y como ha ocurrido hasta ahora, que muchas reses queden sin
el preceptivo análisis por culpa del deterioro de las puntas.
La medida se viene a sumar a otras de carácter técnico que cambian en parte el artículo
58 referente a los reconocimientos post mortem.
El real decreto aprobado recoge las sugerencias de una comisión científica de expertos,
designados por las Administraciones Públicas y por representantes de los sectores
profesionales afectados.
Con carácter general, los análisis se llevarán a cabo en dos fases. En la primera, los
veterinarios de la plaza reconocerán a los toros para comprobar las posibles
alteraciones. A continuación, cuando exista sospecha de manipulación fraudulenta de las
astas (afeitado), se realizarán cuatro pruebas en laboratorio: un examen macroscópico,
un estudio biométrico para determinar el tamaño de la zona maciza del cuerno, un
análisis de la línea blanca medular y, a título de confirmación, caso de que todo lo
anterior indique fraude, un análisis histológico.
Además, el decreto dota de nuevas atribuciones a los presidentes de las corridas. La
autoridad podrá ordenar los análisis pertinentes, en las situaciones en las que la res
tenga algún comportamiento anormal durante la lidia.
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