|

Canal 4TV
Programa taurino Sol y sombra
Emisión: Jueves a las 00.30 horas. Redifusión: sábados a las 17
horas y domingos a las11.30 horas
Programación
de esta semana
Dirige: Carlos Martín Santoyo
|
|
|
|
Festejo de abono
PLAZA DE TOROS DE VALLADOLID
Tarde del sábado, 15 de septiembre del 2001
Corrida de toros
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Núñez
del Cuvillo, de pobre presentación.
Diestros:
Entrada: más de tres cuartos de entrada.
Crónicas de la prensa:
ABC, El País
ABC.
ZABALA DE LA SERNA.
Rendición con condiciones ante la majestad del
nuevo José Tomás
Si hay que rendirse ante el nuevo José Tomás,
pues se arrían banderas y aquí paz y después gloria. No pasa nada, porque la
calidad sigue presidiendo la suavidad de su toreo clásico y el valor cimenta
sus elegantes faenas. Definitivamente aceptamos el cambio de más verticalidad
por menor profundidad; hierática quietud en lugar de mayor flexibilidad.
Comprendamos por fin la evolución de José Tomás de la misma manera que la han
asumido los públicos, olvidadizos de aquel que emergió hace cuatro o cinco
temporadas pisando terrenos inverosímiles.
Pero la rendición no será a cambio de nada, claro, sino condicionada. Aun añorantes,
todavía nostálgicos, nos plegamos a la realidad de su majestad. Pero igual que
veneramos a este nuevo Tomás, por puro, aunque menos, por su clase y sus
formas, exijamos que sea igual ante el toro además de con los novillotes de
ayer. En Madrid, Pamplona o Bilbao. La Feria vallisoletana ha transcurrido
desigual de presentación, pero los bajos niveles los quebraron de golpe los nuñezdelcuvillo.
Ni siquiera así sus compañeros de terna se aproximaron en algo al superdotado
torero de Galapagar, que disfrutó, por otra parte, del lote ideal.
Las virtudes de José Tomás ya afloraron en las verónicas de recibo al
chico segundo. ¡Cuánto tiempo sin verle lancear de verdad a un toro de salida!
Desprendió un temple supremo la faena de muleta, reposada y seria. Ligó los
derechazos e hilvanó los naturales. Jugó bien las distancias y hubo muletazos
como carteles de Llopis, hasta que el delirio congestionó las gargantas con el
tres en uno tan aparicista, auténtico monumento en carne viva, ancladas las
zapatillas negras, con la facilidad pasmosa de quien se encontrara en un
tendadero haciendo ochos con una erala. Perdió las orejas con la dichosa
espada, que no le ha funcionado en Valladolid.
Las mismas pautas siguió su obra posterior, un poco acelerada, inquietada sólo
por el racheado viento. Un quite por gaoneras permanecerá en el recuerdo, tan
inamovible como los estatuarios del prólogo muleteril. Molestaba Eolo en la
primera tanda diestra y se tranquilizó en la que continuó con elevado tono. No
apareció el reposo en el toreo natural, aunque el trazo, el corte y la confección
eran incuestionables. Los muletazos finales elevaron el toreo a cotas soñadas
por los más grandes. Pero otra vez marró con el acero. Aun así la oreja cayó.
Joselito y Javier Castaño, horriblemente encimista, aburrieron hasta el
bostezo.
El País. TOMAS
LOPEZ. José Tomás, por fina hombros
Los seis escogidos y bravos toros de Núñez resultaron ser seis
novilletes mansos, nobles y sin presencia. Cómo iba a dejar don Joaquín
en mal lugar a sus colegas. Tal como estaba el paño, la acorazada de
picar intervino por protocolo. Hay que justificar el jornal. No extraña,
pues, que los elegidos para la gloria se peleen por ponerse delante de los
de Joaquín Núñez. Cobrar por torear cartones tiene su mérito, no se
crea. Con estos mimbres, José Tomás logró, por fin, salir a hombros de
la plaza. Por méritos y para paz y gloria de sus seguidores.
El diestro de Galapagar lo bordó en su primero. Se puso las botas a
torear. Sobre todo al natural. Sitio, distancia, quietud, temple e
imaginación adornaron la magna actuación. Faena de salón, donde la
emoción fue la gran ausente. En el quinto, lucido con el capote, a pies
juntos.Faena con mayor vibración que la anterior. Estatuarios de inicio
para alcanzar de nuevo con la izquierda las más altas cotas. Aunque mal
con la espada, logró los trofeos suficientes para salir a hombros.
Joselito fue incapaz de poder con el más que noble primero. Lo intentó
de aquella manera. Un quítate tú para ponerme yo. A significar
posturitas y parsimonia. A su segundo le obsequiaron con una desastrosa
lidia. A torero sin sitio, cuadrilla perdida. Faena con demasiadas
probaturas y temores. Atragantado, lleno de altibajos, sin ligazón, sin
coherencia. Aburrió.
Javier Castaño, gladiador por necesidad o por imperativo de los que
mandan, acostumbrado a bailar con la más fea, cuando le toca un bombón,
el hombre no lo ve claro. Porfión, encimista, con voluntad y entrega en
el tercero de la tarde. Nada de lo que intentó consiguió rematarlo. Con
el que cerró festejo, tras comprobar que nada de lo que hacía tenía
resonancia en los tendidos, más que las lógicas palmas a la voluntad,
optó por pegarse un arrimón. Enganchado, sin criterio, acabó poniéndose
nervioso. Una lástima. Se le fue una oportunidad que le habría podido
ayudar en su incipiente carrera.
|
|