Diario de Córdoba.
Lunes, 26 de noviembre´´2001. Vestigios
de una vida brava . Un
estudio sobre la imagen externa de los cuernos de los toros de lidia
servirá para determinar la calidad de los mismos y su valor en las
plazas
La parte más importante de un toro de lidia
es, sin duda, su cornamenta, que debe estar en perfectas condiciones
para afrontar su última misión en la plaza. Conscientes de ello, la
Asociación de Ganaderías de Lidia, la Unión de Criadores de Toros de
Lidia y la Dirección General de Espectáculos encargaron un estudio en
1999 a un grupo de investigación de la Universidad de Córdoba,
dirigido por el catedrático de Etnología Juan Aparicio y en el que
también han participado el profesor Francisco Peña y Luis Barona.
El trabajo, centrado en el Estudio Exteriorista de las encornaduras
por aplicación del análisis de imagen, está a punto de aparecer
publicado y “servirá como catálogo para que los veterinarios que
trabajan en las plazas de toros determinen si una encornadura ha sido
manipulada o no”, aseguró Aparicio.
Gracias al análisis de la imagen, los expertos podrán establecer
una primera aproximación sobre si la posible falta de integridad del
cuerno obedece a una causa natural o no, puesto que las huellas
profundas registradas en los mismos no se borran.
El estudio, centrado en Andalucía, ha recibido recientemente el
Primer Premio Nacional a la mejor comunicación científica presentada
en el V Simposium Nacional del Toro de Lidia celebrado en Zafra
(Badajoz). En el volumen se recogen alrededor de 290 fotografías de
unos 240 toros de las mejores ganaderías andaluzas entre las que
destacan las de los Hermanos Sanpedro, Isaías y Tulio Vázquez, Juan
Pedro Domeq, Sancho Dávila, Prieto de la Cal y Celestino Cuadri.
El profesor Aparicio y su equipo, que analizaron las encornaduras de
90 toros lidiados en las plazas de Sevilla, Málaga, Granada y Córdoba,
centraron su estudio en dos vertientes fundamentales: la medición de la
longitud y el diámetro de las astas y el cálculo del índice biométrico
o índice de proporcionalidad (relación entre la longitud total del
cuerno y la de su parte maciza o pitón).
Con posterioridad, se hizo un análisis de la imagen, que ya realizó
por primera vez el profesor de la Facultad de Veterinaria Moyano
Navarro, y que en esta ocasión, ha sido ampliado por Aparicio.
Para ello, además de las fotografías recogidas en el campo de
animales vivos, en los embarcaderos y después de ser toreados, el grupo
filmó las astas con una videocámara para estudiarlas de manera
digitalizada, gracias a ampliaciones, hecho que permite más precisión
en la observación de detalles.
Paralelamente al trabajo desarrollado por el profesor Aparicio, la
profesora de Histología y Anatomía Patológica de la Facultad de
Veterinaria Elena Mozos Mora ha dirigido otro centrado en el Estudio
inmunohistoquímico de la expresión de queratinas en los cuernos del
toro de lidia. Éste ha servido para “establecer el patrón de
expresión de algunas queratinas (proteínas estructurales de la piel)
en cuernos de toro, novillo y terneros que servirá para valorar la
maduración del estuche córneo de los cuernos y diagnosticar sus
alteraciones en caso de enfermedades”, señaló Mozos, que ha
utilizado técnicas especiales centradas en el estudio microscópico.