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Feria del Pilar
ZARAGOZA
Tarde del jueves, 14 de octubre de 2004
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Cinco
toros de Carriquiri
y uno de Juan
Manuel Criado lidiado como sobrero en 2º lugar, desiguales de
presentación y de mal juego. Casi todos mansos.
Diestros:
Entrada: tres cuartos de entrada.
Crónica de la prensa:
PortalTaurino, ABC, El
País
PortalTaurino.
JAVIER
SESMA. Triste
despedida para "El Molinero"
A todos nos hubiera gustado despedir a
nuestro amigo Ricardo Aguín "El Molinero" con otro talante y a
él más que a nadie. Pero el mal juego de los astados deslució la
despedida de un torero que después de once años de alternativa ha
decidido tomar un nuevo rumbo en la vida, luego de dejar una estela de
buen torero y mejor persona.
Se han lidiado 5 toros del hierro de
"Carriquiri" y otro más de "Juan Manuel Criado" que
saltó como sobrero en 2º lugar, todos ellos desiguales de presentación
y de mal juego, siendo casi todos mansos.
Ricardo Aguín "El Molinero"
se estrelló con el descasto 1º que no tenía fuerza y se defendía con
genio, por lo que tuvo que abreviar a pesar de intentarlo todo.
En el quinto fue peor, por que el manso de "Carriquiri"
desarrolló un gran peligro que no siempre se vislumbraba en los tendidos
y con el que estuvo muy digno -después de brindárselo a su hijo- sin
poder cuajar esa faena que, sin duda, le hubiera gustado regalar a sus
paisanos. El balance final fue de ovación y ovación tras aviso.
Luis Antonio Gaspar "Paulita"
ha demostrado que esta temporada está muy firme y mentalizado para quedar
bien en cuantas plazas ha toreado. Su primero fue devuelto por inválido,
y con el sobrero de Juan Manuel Criado estuvo valiente y muy por encima de
la condición descastada del toro que, además, desarrolló genio.
En el quinto salió a por todas y cuajó una buena faena a un toro que había
manseado en el caballo y que luego siguió los vuelos de la muleta de
"Paulita" con una cierta bondad aunque llevando siempre la cara
alta. Lo mató de una gran estocada. Escuchó una fuerte ovación
tras aviso en su 1º y cortó una oreja en el 5º.
Alberto Álvarez
suple su falta de oficio con una gran ilusión y derrochando valor por los
cuatro costados. Se defendió bravamente con su manso 1º que tenía
mucho genio, arrancándole los pases de uno en uno. En el que
cerraba plaza estuvo muy firme con un animal descastado que se rajó en
seguida y del que no pudo sacar más por que no tenía nada en el fondo.
Silencio en ambos, en el último tras aviso.
Se desmontaron tres banderilleros
zaragozanos: Carlos casanova en el 3º, Roberto Bermejo en el 6º y Jesús
Arruga en el 3º y 6º. Destacar también un oportunísimo quite de
Jesús Arruga a Carlos Mora en el 5º.
ABC. ANGEL G. ABAD. Paulita
sigue pidiendo a gritos que le abran paso
Los de Aragón se ataron fuerte los machos y salvaron una tarde marcada
por la mansada de Carriquiri. Se iba de los ruedos El Molinero, después
de una década de lucha con la honradez por bandera, y venían dos jóvenes
pidiendo paso. Paulita y Alberto Álvarez reivindicaron un mejor trato, y
pese a que la única oreja fue para el primero, los dos demostraron que
tienen mimbres suficientes como para tejer cestos que rompan las fronteras
aragonesas.
Paulita dio un nuevo toque de atención. No está dispuesto a perder la mínima
oportunidad. Transmite una gran disposición de ánimo y eso se traduce en
la variedad de su toreo de capa y en cómo se mueve por la plaza con las
ideas siempre muy claras. Con el segundo comenzó la faena con un pase
cambiado citando con la muleta plegada y toreó muy bien sobre el pitón
derecho; pero fue en el quinto donde dio el do de pecho ante un toro que
embestía con la cara por las nubes y al que a base de poderle y de
bajarle siempre la mano, logró meter en la muleta en series de trazo
largo rematadas con espléndidos pases de pecho. Lo intentó con la
izquierda, tarea imposible, y remató de una buena estocada. La oreja es
un nuevo aval en su carrera de obstáculos.
Alberto Álvarez también lanzó su grito, aunque los toros y la espada le
pusieran sordina. Al sexto, al que toreó variado y airoso con el capote,
le cuajó una excelente serie con la derecha, plena de temple, armonía y
valor, porque se pasó siempre los dos puñales del carriquiri muy cerca
sin el mínimo aspaviento. El toro se acabó y el torero se desesperó.
Tampoco volvió la cara El Molinero en la tarde de su adiós. Su último
toro se lo brindó a su hijo de apenas dos años y las lágrimas que
afloraron en sus ojos debieron ser mitad de emoción y mitad de rabia por
no poder triunfar en una fecha tan clave. Al final hubo de rendirse a la
triste evidencia de dos toros infames.
Novilleros heridos en Jaén
Por otra parte, en la Feria de Jaén, Marco Antonio Gómez sufrió una
cornada grave en el muslo izquierdo y Juan Luis Pizarro resultó herido de
pronóstico reservado. Se lidiaron cinco novillos de Lora Sangrán y uno
de El Serrano. José Luis Torres, vuelta y saludos tras aviso. Gómez,
oreja y dos orejas. Pizarro, saludos tras aviso en el único que mató.
El País TOMÁS
BLANCO. El adiós de El
Molinero
Ricardo Agüin, El Molinero, nació en París el 30 de abril de
1970. Afincado en Alagón, es y le consideran de Zaragoza de toda la vida.
Al contrario que la tarde del 4 de julio de 1993 en la que de manos de
Armillita Chico tomó la alternativa en esta misma plaza, donde todo fue
felicidad y parabienes y se contaba con la moral y la afición altas,
llenas de hambre de triunfos, la de ayer fue la de su adiós, su retirada.
Curtido en duras batallas, seguramente no tantas como él hubiera soñado.
Y cansado de salvar tantos obstáculos como les colocan a los que como él
les etiquetan con la pegatina de valientes. O mejor, gladiadores, ya que
siempre que hacen el paseo les sueltan a los leones. En su hoja de
servicios constan 102 festejos enfrentado a toros de la mayor condición y
dificultad. Terminado el paseíllo, rota la plaza en una emocionante ovación,
en el rostro de El Molinero se reflejaba el orgullo de haber alcanzado el
doctorado en el arte a la vez que la frustración por verse abocado a
presentar la renuncia por falta de contratos. Le acompañaron dos diestros
de Aragón, quedando la función en una exaltación a la cantera taurina
de la tierra. Para no desmerecer anteriores festejos, el ganado fue una
tarde más un vergonzoso e indigno retal.
El Molinero se justificó en el primero. No estuvo brillante ante Jabonero,
el de la despedida. Nada supo hacer. Nada tenía que demostrar. Su
estado anímico quizá no era el más apropiado. No es lo mismo retirarse
de la gloria que de la nada.
Paulita deleitó a la parroquia con toreo barato, desaprovechando la
dulzura de sus oponentes. Mal hacen los toreros o asesores de los mismos
que en pos de los trofeos fáciles recurren a la galería, olvidándose
del toreo clásico y fundamental. A la larga esto se paga.
Alberto Álvarez puso voluntad y entrega, pero le quedaron enganchadas
y sin mando.
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